
El norte que nadie transcribe
Casi nada de lo que se canta en las rondas de coplas queda escrito en ningún lado. Una forma de literatura que vive solo mientras alguien la canta.
La primera vez que escuché una copla no fue en un libro. Fue en la plaza de Humahuaca, un día de febrero, con el sol pegando fuerte y una caja marcando un ritmo seco y constante…


